De todas las formas de multiplicación de plantas que conozco, el acodo aéreo es de lejos, la que
mas me gusta.
Requiere cierta atención.
Pero permite poder elegir ramas interesantes, que no se podrían enraizar con otros métodos.
Tanto por grosor, como por otros motivos. Además de ofrecer muchas más garantías y control
del proceso, que cualquier otro método de esquejado.
Hace unos días, un compañero del foro me pidió que le explicase como hago yo los acodos aéreos.
Me puse a hacer bocetos y al final, pensé que casi que valdría la pena hacer un artículo para incluirlo
en mi blog. Así, se podrá veneficiar más gente.
Para empezar, diré que los acodos los preparo a principios de primavera.

1. Cuchillo, navaja, bisturí... Muy afilado y nunca de filo aserrado.
2. Hormonas de enraizamiento.
3. Pincel pequeño plano.
4. Plástico transparente.
5. Hilo sintético (Nylon, etc.) Si no es sintético, se pudrirá con la humedad y adiós invento.
6. Coco. En chips, natural o una mezcla de ambos.
7. Bolsas de basura negras.
8. Jeringuilla.
Para esta explicación, he hecho unos bocetos de un acodo imaginario.
Así, es más fácil de explicar de forma gráfica.
Lo primero que hago, como he dicho antes, es dejar crecer un tiempo.
Durante el proceso, cuanto más verde haya del acodo hacia arriba, mejor.
Bien. Pongamos que esta es la rama (o tronco) a acodar:

Lo primero que hago, son dos cortes paralelos rodeando por completo la rama.
La distancia entre ellos, entre un tercio y la mitad del grosor de la rama a acodar.
A continuación, hago un corte en vertical, uniendo los dos cortes anteriores.


A continuación, pongo hormonas de enraizamiento usando el pincel.
Las aplico solo en el corte superior. Justo donde acaba la corteza.
Procurando que entre bien por la parte interna del corte y revisando que no queden zonas
con mucha cantidad junta. No se deben dejar pegotes. Solo una película:

El siguiente paso, consiste en hacer una especie de cucurucho con el plástico transparente y atarlo
a la rama, dejándola al medio y con bastante holgura como para rellenar todo con el coco.
Dejo más margen por debajo que por arriba. Ya que de lo contrario, las raíces se curvan hacia
arriba buscando el sustrato. Pero siempre dejando un margen superior para no dañar el corte al
atar la bolsa:

A continuación, voy rellenando con coco. Procurando repartirlo bien por todas partes sin que
queden bolsas de aire o pliegues en el plástico que le resten capacidad.:

Después, ato todo el paquete por arriba, cerrándolo todo de este modo:

Una vez hecho todo esto, me gusta darle unas vueltas de hilo al paquete, apretándolo todo
para asegurarme de que todo el corte, está en contacto directo con el coco:

Ya casi hemos acabado...
Ahora, se tapa todo con la bolsa negra, para proteger a las futuras raíces de la luz del sol.
Aquí hago unos nudos fuertes, pero fáciles de deshacer para cuando vaya revisando el acodo.

Ahora, solo queda regar con la jeringuilla. El coco tiene muchísima capilaridad.
Si se va pinchando en varios sitios e inyectando pequeñas cantidades de agua muy despacio,
el coco la repartirá por todo el paquete sin arrastrar demasiado las hormonas de enraizamiento.
(El primer riego, se puede hacer antes de poner la bolsa negra, para poder ver como funciona)

Durante la primera semana, ni los miro. Después voy haciendo revisiones cada semana mas o menos,
para ver el grado de humedad que tiene el coco y si hace falta, regar.

Pasados entre uno y seis mese, dependiendo de la especie, empiezan a aparecer raíces que se ven
fácilmente a través del plástico. No hay que precipitarse.
Las raíces deben llenar por completo el acodo antes de separarlo.
Durante este tiempo, hay que afinar mucho con el agua. Que no le falte humedad...
Pero ahora hay raíces susceptibles de pudrirse.

Cuando veo suficientes raíces como para que pueda salir adelante, corto por debajo del paquete,
sin desmontar el acodo todavía. Se desmoronaría todo con el movimiento.
(Muy importante, sellar ese corte inferior antes de plantar)
También es momento para darle a todo, un pinzado fuerte.
Ya que hasta ahora, recibía savia bruta de las raíces del árbol. Mientras que desde este momento,
depende de las raíces que haya podido desarrollar durante este tiempo.

Una vez separado el acodo, preparo la maceta como siempre.
Rejilla, capa de drenaje...
A mí me gusta utilizar para el primer año, un colador donde pueda desarrollar un buen cepellón.
Es la hora de la verdad. Esas raíces son sumamente frágiles. No se deben tocar para nada.
Yo retiro con muchísimo cuidado los plásticos. Y sin tocar el cepellón, ni intentar quitar el coco, ni peinar
las raíces, ni nada de nada...
Espolvoreo un poco con hormonas de enraizamiento la zona superior del cepellón y lo planto con
muchísimo cuidado. Procurando dejarlo bien sujeto como buenamente pueda, sin utilizar las raíces.

Una vez plantado, le doy el mismo trato que a cualquier árbol recién trasplantado.
Un mes a la sombra y dos meses sin abonar.
Ahora, como mínimo, un año sabático.
Sol, agua, buen abono y todos los mimos que necesite y sea capaz de darle.

Y hasta aquí hemos llegado por hoy.
En breve, añadiré algunas "opciones extra" que se suelen utilizar, para mejorar en todo lo posible
nuestros acodos. Y por tanto, aumentar las posibilidades de éxito de estos.
Gracias por la paciencia.
mas me gusta.
Requiere cierta atención.
Pero permite poder elegir ramas interesantes, que no se podrían enraizar con otros métodos.
Tanto por grosor, como por otros motivos. Además de ofrecer muchas más garantías y control
del proceso, que cualquier otro método de esquejado.
Hace unos días, un compañero del foro me pidió que le explicase como hago yo los acodos aéreos.
Me puse a hacer bocetos y al final, pensé que casi que valdría la pena hacer un artículo para incluirlo
en mi blog. Así, se podrá veneficiar más gente.
Para empezar, diré que los acodos los preparo a principios de primavera.
Después de dejar al árbol brotar durante unas semanas.
De esta forma, puedo separarlos antes de que lleguen las máximas temperaturas veraniegas.
Si se me echa el verano encima, me espero a principios del otoño para separarlo.
Aquí pongo lo que llevo siempre en mi "kit de acodos"
2. Hormonas de enraizamiento.
3. Pincel pequeño plano.
4. Plástico transparente.
5. Hilo sintético (Nylon, etc.) Si no es sintético, se pudrirá con la humedad y adiós invento.
6. Coco. En chips, natural o una mezcla de ambos.
7. Bolsas de basura negras.
8. Jeringuilla.
Para esta explicación, he hecho unos bocetos de un acodo imaginario.
Así, es más fácil de explicar de forma gráfica.
Lo primero que hago, como he dicho antes, es dejar crecer un tiempo.
Durante el proceso, cuanto más verde haya del acodo hacia arriba, mejor.
Bien. Pongamos que esta es la rama (o tronco) a acodar:
Lo primero que hago, son dos cortes paralelos rodeando por completo la rama.
La distancia entre ellos, entre un tercio y la mitad del grosor de la rama a acodar.
A continuación, hago un corte en vertical, uniendo los dos cortes anteriores.
Es muy importante asegurarse de apretar mucho cuando se hacen estos cortes.
El filo del cuchillo, debe atravesar la corteza y el cambium, hasta clavarse un poco en la madera.
Ya que es muy importante, asegurarse de cortar el paso de savia por el cambium.
De lo contrario, la planta hará "un puente" por el punto donde haya quedado un tramo del cambium
intacto y en lugar de raíces, conseguiremos un callo de cicatrización.
Una vez unidos los tres cortes. Separo la corteza, tirando de uno de los lados de la tira resultante.
El cambium es una película bajo la corteza, de color verde.
Este debe quedarse con la tira retirada. Si en la franja sin corteza se aprecia un tono verde, por poco
que sea, hay que eliminarlo rascando la zona, teniendo mucho cuidado de no dañar el corte superior.
El cual debe ser lo más limpio posible.
A continuación, pongo hormonas de enraizamiento usando el pincel.
Las aplico solo en el corte superior. Justo donde acaba la corteza.
Procurando que entre bien por la parte interna del corte y revisando que no queden zonas
con mucha cantidad junta. No se deben dejar pegotes. Solo una película:
El siguiente paso, consiste en hacer una especie de cucurucho con el plástico transparente y atarlo
a la rama, dejándola al medio y con bastante holgura como para rellenar todo con el coco.
Dejo más margen por debajo que por arriba. Ya que de lo contrario, las raíces se curvan hacia
arriba buscando el sustrato. Pero siempre dejando un margen superior para no dañar el corte al
atar la bolsa:
A continuación, voy rellenando con coco. Procurando repartirlo bien por todas partes sin que
queden bolsas de aire o pliegues en el plástico que le resten capacidad.:
Después, ato todo el paquete por arriba, cerrándolo todo de este modo:
Una vez hecho todo esto, me gusta darle unas vueltas de hilo al paquete, apretándolo todo
para asegurarme de que todo el corte, está en contacto directo con el coco:
Ya casi hemos acabado...
Ahora, se tapa todo con la bolsa negra, para proteger a las futuras raíces de la luz del sol.
Aquí hago unos nudos fuertes, pero fáciles de deshacer para cuando vaya revisando el acodo.
Ahora, solo queda regar con la jeringuilla. El coco tiene muchísima capilaridad.
Si se va pinchando en varios sitios e inyectando pequeñas cantidades de agua muy despacio,
el coco la repartirá por todo el paquete sin arrastrar demasiado las hormonas de enraizamiento.
(El primer riego, se puede hacer antes de poner la bolsa negra, para poder ver como funciona)
Durante la primera semana, ni los miro. Después voy haciendo revisiones cada semana mas o menos,
para ver el grado de humedad que tiene el coco y si hace falta, regar.
Pasados entre uno y seis mese, dependiendo de la especie, empiezan a aparecer raíces que se ven
fácilmente a través del plástico. No hay que precipitarse.
Las raíces deben llenar por completo el acodo antes de separarlo.
Durante este tiempo, hay que afinar mucho con el agua. Que no le falte humedad...
Pero ahora hay raíces susceptibles de pudrirse.
Cuando veo suficientes raíces como para que pueda salir adelante, corto por debajo del paquete,
sin desmontar el acodo todavía. Se desmoronaría todo con el movimiento.
(Muy importante, sellar ese corte inferior antes de plantar)
También es momento para darle a todo, un pinzado fuerte.
Ya que hasta ahora, recibía savia bruta de las raíces del árbol. Mientras que desde este momento,
depende de las raíces que haya podido desarrollar durante este tiempo.
Una vez separado el acodo, preparo la maceta como siempre.
Rejilla, capa de drenaje...
A mí me gusta utilizar para el primer año, un colador donde pueda desarrollar un buen cepellón.
Es la hora de la verdad. Esas raíces son sumamente frágiles. No se deben tocar para nada.
Yo retiro con muchísimo cuidado los plásticos. Y sin tocar el cepellón, ni intentar quitar el coco, ni peinar
las raíces, ni nada de nada...
Espolvoreo un poco con hormonas de enraizamiento la zona superior del cepellón y lo planto con
muchísimo cuidado. Procurando dejarlo bien sujeto como buenamente pueda, sin utilizar las raíces.
Una vez plantado, le doy el mismo trato que a cualquier árbol recién trasplantado.
Un mes a la sombra y dos meses sin abonar.
Ahora, como mínimo, un año sabático.
Sol, agua, buen abono y todos los mimos que necesite y sea capaz de darle.
Y hasta aquí hemos llegado por hoy.
En breve, añadiré algunas "opciones extra" que se suelen utilizar, para mejorar en todo lo posible
nuestros acodos. Y por tanto, aumentar las posibilidades de éxito de estos.
Gracias por la paciencia.